Y las cámaras vuelven

IMG-20160324-WA0015Decía Snowden en la entrevista para eldiario.es queno hay duda de que algunas investigaciones electrónicas, aprobadas individualmente por un juez e interceptando las comunicaciones concretas de sospechosos criminales, pueden ser efectivas y necesarias. Pero no deberíamos olvidar las lecciones de la historia: la vigilancia no tiene que ver con la seguridad, tiene que ver con el poder“.

La “casualidad” ha querido que coincidan en el tiempo con la noticia de que la Policía Municipal ha recibido el permiso de la Delegación del Gobierno para poner en marcha y comenzar a grabar las calles de la zona azca y orense con 55 camaras. Estas se unen a las otras 219 camaras de videovigilancia del ayuntamiento y a las más de 11.500 que existen en Madrid sumando todo tipo de instituciones -hasta autobuses- que graban permanentemente los movimientos de todas las personas.

En la noticia de El Pais, insertado en el final de la noticia se dice que “Desde que comenzó el año, la Policía Municipal ha recibido 70 requerimientos de imágenes. Muchas veces la policía o los jueces se las piden para evitar fraudes a las aseguradoras. Si un ciudadano denuncia un atraco para cobrar la indemnización, es posible comprobar si este se produjo. En caso negativo, le puede salir caro al denunciante. Será acusado de un delito de denuncia falsa.” Lo que se vende para “nuestra seguridad” al final acaba siendo un gran hermano cuyo uso es ver si defraudamos a los seguros.

Así son las cosas, quienes más defraudan están en los grandes despachos de la misma zona de Azca, pero sin embargo, las camaras de la policía graban la calle, donde está el ciudadanos y la ciudadana para evitar que se defraude a los seguros.

En la web de tetuancombativo.org, distrito donde está la zona de azca y la calle orense, denunciaban que desde los hechos del 5 de marzo “el barrio es un estado policial, tomado por patrullas y policía“. Uno podría pensar que la policía busca criminales pero finalmente lo que hacen es parar “cualquier persona de origen latino” considerandola como “delincuente en potencia“. Estas redadas racistas además están siendo a la vez grabadas por un programa de cadena La Sexta un show mediático que identifica a un modelo de delincuente que refuerza el imaginario de delincuente prototipico, siempre identificado por su pertenencia a las clases populares y significado por ser extranjero. El problema es que en nuestro país los mayores delincuentes llevan traje y corbata y delinquen desde sus despachos, lo que pasa es que para ellos no hay camaras, ni programas.

De lo que se trata de poder y de control social. Cualquier parecido con otra cosa no es más que casualidad

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